Capítulo #5
“No Hay Explicación”

 

Filia y Xelloss permanecían mirándose el uno al otro, incapaces de decir nada. El ambiente que se sentía era extraño... algo tenso... pero al mismo tiempo tranquilo.

 

-¡Por ahí no!.-

-¿Y por qué no?.-

-Tengo un mal presentimiento...-

-¡Tú y tus manías extrañas!. Y luego no quieres que te diga que eres rara...-

-¡¡GRRRRRRR!!. ¡Al menos podrías hacerme caso por ésta vez!.

-¡¡Hey!!, ¡¿Qué te propones?!. ¡Suéltame o nos vamos a caeeeeeeer!.

¡¡THUD!!.

 

Ambos dragones salieron de entre unos árboles sólo para caer frente a Xelloss y Filia, quiénes reaccionaron enseguida.

-¡¿AME-CHAN?!.-

-¿¡VAL-CHAN?!.-

Ame levantó la mirada sobresaltada al tiempo que escuchó la voz de Filia. Pero ya era muy tarde.

-¡¿Conoces a Ame, Namagomi?!.- Dijo Filia al instante.

-¡Por favor!, ¡La conozco como a la palma de mi mano...!. ¡Un segundo!. ¿Cómo es que TÚ conoces a Ame?.-

Val miraba como los dos trataban de entenderse y luego miró a Ame, quien trataba de escabullirse de la escena aprovechando la conmoción.

Al momento se paró y corrió tras ella.

-¿A dónde crees que vas?.-

-Je, je... bueno... verás Val... yo...-

-¡¿No te das cuenta de que éste hombre dice que te conoce?!.-

Ame estampó toda su cara contra el piso.

-¡Ame Darknight Metallium!, ¡Ven aquí ahora mismo!.-

La voz del mazoku hizo estremecerse a la pobre media dragón, que con el rabo entre las piernas acudió donde Xelloss. Antes de que el pudiera continuar con su regaño fué interrumpido por Filia que estaba más alterada que de costumbre.

-¡¿METALLIUM DIJISTE?!, ¡¡NO ME DIGAS QUE ELLA ES OTRA DE LAS BESTIAS DE JUU OU!!.-

Xelloss la hizo a un lado algo exasperado y tratando de quitarle importancia al asunto le respondió.

-Yo que tú tendría más cuidado al referirme así a una Dark Lady. Y si, Ame también lo es, ahora...- Suspiró.

–¿Podrías dejarme hablar con ella?.-

-¡¡Nada de éso!!, ¡¡Yo hablaré con ella primero!!.- Dijo a ryuuzoku dando un paso adelante y plantándose frente a Ame.

-¡¡Así que todo ésto ha sido un plan tuyo y de los demonios!!, ¡¡Val-chan y yo confiamos y...!!-

-Uh... ¿Podrías repetir éso Filia-san?- Dijo Xel en su tono acostumbrado.

-¡¡Qué confiamos en ella y...-

-¡No!, ¡Eso no!.-

Entonces el dragón antiguo se integró a la discusión.

-¿Le importaría a alguien explicarme qué pasa aquí?.-

Ame lo tomó del brazo nerviosa y con una gota en la cabeza.

-En verdad Val-chan... no creo que sea conveniente.-

Pero al escuchar el nombre del chico Xel abrió los ojos y con dirigió una mirada asesina a Valtier.

-Con que Val-chan... ¿Eh?.-

Filia rápidamente entendió la situación y se interpuso entre ambos.

-¡¡Déjalo en paz demonio!!, ¡¡Val no tiene nada que ver en ésto!!.-

La mirada de Xelloss se llenó aún más de malicia.

-No tiene nada que ver... yo no opino lo mismo. Tu bien deberías saberlo, me extraña que lo conservaras.-

Ame y Valtier miraban todo cada vez más confundidos.

-¡Eso no es nada que te importe!, ¡Ocúpate de tus asuntos!, ¡No queda más de Valgarv en él!.-

-¿Valgarv...?.- Pensó el dragón antiguo. Por alguna razón ése nombre le sonaba bastante familiar.

-¿Y que te hace pensar éso?.- Dijo Xel tratando de molestar aún más a la chica.

Filia se veía como si fuera a estallar y eso se podía saber con sólo mirar su cola y su expresión, parecía como si de nuevo fuera a usar a “Mazo-sama” con Xelloss pero...

-Perfecto, vámonos de aquí Val-chan. No tenemos porque permanecer más tiempo con ellos.- Filia se dió la vuelta y comenzó a alejarse no sin antes dirigirle una última mirada resentida a Ame.

Valtier, aún sin comprender vió como Ame bajaba la cabeza ante la mirada de la ryuuzoku y se puso en marcha dispuesto a seguir a Filia.

-¡Adiós!, ¡¡Que tengan un buen día ^_^!!.- Les gritó Xelloss mientras ondeaba la mano.

Una vez que se habían perdido en la distancia se giró y miró a Ame muy molesto.

-Bien, supongo que tendrás bastante que explicarme respecto a ésto.-

 

En otro lugar muy lejano, podemos ver la figura de un chico de unos 19 años. Es bastante alto y lleva el cabello de color morado oscuro recogido en una cola de caballo que le llega a la mitad de la espalda, el fleco le cubre toda la mitad derecha de la cara dejando ver sólo uno de sus ojos azules. Es blanco, muy blanco y tiene una expresión seria y fría. Su atuendo consiste en un pantalón marrón oscuro, una camisa de manga larga azul marino y una capa con capucha, también marrón oscuro. Trae unos guantes azules y los típicos “zapatos raros” de Slayers, de color negro. La capa está abrochada por un prendedor plateado con una joya triangular de color morado.

 

-¿Así que tu eres Nast....?.-

-Hai.-

-Vaya... un placer conocerte Nast, yo soy Sherra.-

El mazoku le da la mano algo desconfiado.

Sherra entonces se da la vuelta y comienza a admirar el salón donde están.

-Éste lugar no ha cambiado mucho desde que me fui.-

Nast la mira sin decir palabra alguna, entonces ella se voltea y lo mira extrañada.

-¿Llevas mucho tiempo con Lord Dynast?.-

Nast asintió con la cabeza.

-Exactamente el mismo tiempo que tu.-

Sherra se le acercó desconcertada.

-¿Entonces cómo es que no nos conocíamos?.-

-Pues... digamos que soy una especie de espía. Soy desconocido para casi todos, pero a raíz de la muerte de Grau, Grou y la tuya, Dynast-sama decidió que sería conveniente que yo le sirviera por mientras.-

-Ya veo... ¿Entonces tú eres su sacerdote?.-

Nast alzó los ojos tratando de encontrar una respuesta.

-Si, se podría decir...-

Sherra entrejuntó las cejas en señal de que no entendía bien.

-Pues mira...- Prosiguió el mazoku. –No tengo un rango fijo así como sacerdote o general... no aún. Así que se podría decir que soy ambos y ninguno al mismo tiempo.-

Sherra soltó una risita al tiempo que le pasaba la mano sobre el hombro.

-¿Sabes Nast-kun?, me parece que nos vamos a llevar bien ^_^.-

Nast sólo la miró extrañado sonrojándose un poco.

 

 

Ame lloraba desconsolada mientras hablaba con Xelloss en un salón del palacio.

-¡¿Por qué?!. ¡Respóndeme!.-

El demonio se veía más que molesto, y además un tanto preocupado.

-Ame, bien sabes que eres un demonio. ¡Los demonios no se relacionan ni por equivocación con los dioses!.-

-¡Mira quién lo dice!. ¡Al parecer tu ya conocías a Filia!.-

Xelloss más molesto aún, le respondió:

-¡¡Éso es un asunto totalmente aparte!!, ¡¡Nada que te interese!!.-

Ame no paraba de llorar, entonces se paró de la silla donde estaba sentada y se acercó más a Xelloss.

-Y entonces ¿¡Qué conmigo!?. ¡Yo también soy mitad ryuuzoku!.-

-Tal vez, pero vives con demonios, trabajas con demonios y eres más demonio que dragón. Además, tú misma lo viste, Filia no quiere saber más de ti.-

Ame cerró los ojos tratando de contener las lágrimas.

-Mira Ame-chan, todo esto sería más sencillo si desde un principio me lo hubieras contado. Por ahora tienes prohibido volver a ver a cualquiera de los dos, y ni una palabra de ésto a Zellas-sama si no quieres meterte en más líos. -

Ame retrocedió rompiendo en llanto de nuevo.

-¡Tú nunca lo hubieras entendido!. ¡¡Tú jamás me entiendes Xelloss!!. ¡¡No te interesa entenderme!!.-Y salió corriendo del lugar sin dejar de llorar.

El mazoku permaneció parado en el mismo lugar y bajó la cabeza murmurando.

-Te entiendo Ame-chan...pero eres demasiado testaruda.-

 

 

En casa de Filia las cosas no eran para menos. Valtier seguía exigiendo una explicación que la ryuuzoku, por mucho que lo quisiera no le podía dar. Mientras pensaba como hacerlo entender caminaba de un lado a otro del lugar hablando mil cosas.

-¡Claro!, ¡Era de esperarse de un tipo como él!, ¡Al fin y al cabo demonio!, ¡Y de Ame!, ¡Tan buena que se veía...!, ¡Bien Filia!, ¡Qué esto te sirva para no ser tan confiada con la gente!...-

-Uh... Filia...-

-¡¿QUÉ?!.-

Filia lo miró con una expresión que hubiera superado a la de Shabranigdo.

Val, como veía la situación, estuvo a punto de retractarse y responder “nada”. Pero no podía quedarse así.

-Es que... bueno... aún no me has dado una razón coherente de por qué no podré hablar más con Ame...-

Filia respiró hondo para no soltarle un mazazo al pobre dragón.

-¡Ya te lo dije!. ¡Un dragón jamás podrá llevarse con un demonio!.-

-Pero...-

Filia se dió la vuelta abatida y harta de la discusión.

-Perdóname Val-chan... prometo explicarte algún día... cuando halle la manera.-

Filia salió del lugar dejando sólo y más confundido aún al pobre dragón antiguo, que no paraba de rebuscar entre sus pensamientos, tratando de encontrar una sola respuesta a todo lo que había ocurrido. Y es que... ése tipo de cabello morado... por alguna extraña razón se le hacía conocido. Y no sólo éso, sino que también le despertaba algo de... ¿odio?... ¿resentimiento?... no sabía como definirlo. Y si a eso le agregaba ése nombre... ¿Cómo era?... Valgarv... Tantos pensamientos le comenzaron a provocar una migraña terrible. Se sujetó la cabeza con ambas manos ya que el dolor era muy intenso, pero no dejaba de pensar en lo mismo, entonces... una imagen se antepuso a todas...

¡¿Ame?!

¡Genial!, ¡Justo ahora ella también salía!. Y cada vez entendía menos las cosas... entonces recordó que Filia le había prohibido mantener relación alguna con ella.

Desde luego, eso era algo imposible... ¿Por qué?... tampoco lo entendía. Pero algo le decía que no podía dejar a Ame así como así. ¿Acaso se estaba enamorando...?. ¡¡NO!!, ¡De ninguna manera!, ¡No de ésa niñita caprichosa e infantil!. ¡Y mucho menos ahora que sabía que era una mazoku!.

 

 

La chica en cuestión estaba en su habitación tirada en la cama. Estaba abrazando una almohada, casi hundida en ella y miraba a la luna llena por ventana intentando no llorar más. Habían pasado demasiadas en sólo día y aún no terminaba de asimilarlo todo.

Cuando por fin conocía a dragones, como ella, cuando por fin tenía la oportunidad de hacer amistades... tenía que sucederle esto. Y encima de todo Filia la odiaba y lo peor era... que no podría ver más a Val.

Pensándolo bien, ¿Ahora por que le importaba tanto eso?, cierto, se había divertido mucho con él desde que lo conoció, sobre todo ésta tarde,  pero al fin y al cabo no era más que un pesado y un presumido... si... -...Un adorable y pesado presumido...- dijo suspirando.

Al instante su cara se puso igual de roja que sus ojos.

¡¿Qué rayos estaba diciendo?!.

Entonces se dió una cachetada ella misma y sacudió la cabeza tratando de despejar sus pensamientos.

De todos modos, en las circunstancias en las que se encontraba ahora, eso sería imposible.

Para empezar Val parecía detestarla... no, odiarla, jamás la miraría con otros ojos. Después, tenía prohibido cualquier contacto con él y con Filia. Y aunque pudieran con todo ésto... “Los demonios no se relacionan ni por equivocación con los dioses”.

Dió un suspiro de resignación y mientras continuaba pensando se quedó dormida arrullada por los aullidos de lobos.

 

 

Y de nuevo, en el Polo Norte, Ha Ou parecía ya tener sus propios planes. Estaba sentado en su trono con la mirada clavada hacia el paisaje ártico, ensimismado en sus pensamientos (parece que ésta noche todos tienen mucho que pensar ne? ^^;;).

 

-Mañana...

Si no me equivoco mañana será el día que Zellas ha esperado tanto... por tantos años...

De cualquier modo, será conveniente esperar un poco para cualquier acción, ya después veré que todo salga tal y como lo tengo planeado. Ahora si no habrá nada que se interponga en mis planes.-

 

 

Capítulo #6

Capítulo #4

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