Midnight Blue
Una sombra sale del castillo en medio de la
isla volcánica y la gigantesca puerta de roble se cierra firme a sus espaldas.
Es media noche y apenas se puede distinguir una pequeña figura entre la niebla
y la llovizna.
Camina con paso decidido, moviéndose con una
agilidad admirable, sin hacer el más mínimo ruido. Con una sola idea en la mente y una suave ola de memorias
frescas.
Un corazón herido recordará el miedo
Un corazón con penas buscará algo en qué apoyarse
-¿Éstas segura de que podrás hacerlo?.
La chica asintió silenciosamente.
-Confío plenamente en que podrás hacerlo, Dolphin se pensó
que no podría contra nosotras porque Xelloss no está, pero yo sé perfectamente
que tú eres igual de capaz para hacer esto.
-Si Zellas-sama...- Dijo casi en un susurro.
-Toma.- Le extendió un afilado puñal plateado. –Sé que no
estás acostumbrada a usar armas, pero con alguien así no podemos tomar riesgos.
Ame tomó el puñal con un ligero temblor en las manos.
La fuerza es una fortaleza que lo reúne todo
No se puede hablar de amor sin conocer las lágrimas
El estruendo de un trueno la devolvió al presente y rozó el
arma de plata con sus finos dedos. Sintió un escalofrío y no supo explicar si
se debía al frío de la noche o a lo que su tacto percibía.
La veloz sombra continuó abriéndose paso a través de la
maleza, como un cazador furtivo en busca de su presa.
Luciendo imponente, inquebrantable, y desmoronándose poco a
poco en su interior, perdiéndose en un océano de ideas confusas.
La fuerza es una fortaleza que lo reúne todo
No se puede hablar de amor sin conocer las lágrimas
Esta noche... Esta noche...
Hacia las llamas ondeantes y contra el
Azul de media noche
Respiró profundo y la helada brisa nocturna penetró hasta
lo más hondo de sus pulmones. Lentamente sus pensamientos se aclaraban y eso la
aterraba más aún, porque como es común, ella conocía la respuesta a su pregunta
desde un principio y sin embargo seguía negándose a admitirlo.
Oscuridad... Lluvia... Díganme ahora
Luna... Viento... Respóndanme ahora
Lejos... Lejos... En la distancia
¿Qué hay al final de mi viaje?
Ahí estaban, frente a frente, debatiéndose en combate su
lealtad más grande y su más puro amor, sin decantar la lucha hacia ningún
contendiente.
Ella, era su señora, quien le había dado todo y la había
hecho todo lo que era ahora, le debía una fidelidad entera, porque más allá de
ser su ama, era su madre.
Él, la primer persona que la había comprendido, el único
capaz de hacerla feliz en el mundo entero, y con quien había compartido una
nueva manera de ver el mundo.
Sentimientos punzantes pueden ser escondidos de la vista
Pero aún así, los sentimientos jamás desaparecerán
Y así, súbitamente el ganador se impuso y un dolor inmenso
la invadió. Sin embargo, sabía que fuese quien fuese el vencedor el dolor hubiera
sido el mismo.
Un nuevo sonido sobresalió entre la lluvia y el viento y
supo que había llegado la hora, el momento decisivo que había estado evadiendo
sin encontrar salida alguna.
La fuerza es la fortaleza que todos venimos a admirar
Amar en estos momentos no será más que un estorbo
Apresuró el paso para alcanzar a su presa, quien sólo se
escabullía más rápidamente.
Finalmente la interminable jungla se abrió y ante ella se
mostró la luna llena, el mar embravecido engullendo a la playa y una figura que
a pesar de no haber visto en mucho tiempo, supo perfectamente a quien
pertenecía.
Esta noche... Esta noche...
Hacia las llamas ardientes y contra el
Azul de media noche
Un relámpago los iluminó a ambos. Rubíes se toparon con
ámbares y estos últimos se sobresaltaron. Era obvio que él no esperaba que su
contrincante fuera ella y él también dudó por unos instantes.
Ella terminó de salir de la jungla y permaneció inmóvil, de
pie frente a él, con un rostro sereno y con su negra capa ondeándose al viento.
-Detesto que
hayamos tenido que volver a encontrarnos en circunstancias como estas...
-Ame, yo...
Ella negó con la cabeza. –Supe que algo así sucedería desde
el momento en que te pusiste bajo las órdenes de Kai Ou. Sólo que una parte de
mí no quería aceptarlo.
El bajó la mirada, clavándola en la arena mojada a sus
pies.
Aves... Nubes... Díganme ahora
Olas... Sombras... Respóndanme ahora
Lejos... Lejos... En la distancia
¿Qué hay al final de mi viaje?
Así permanecieron unos instantes hasta que la joven rompió
el silencio.
-Y bueno, supongo que no nos queda más que enfrentarnos a
nuestro destino.
Él la miró algo confundido pero su mirada se vió obstruida
por una palmera en llamas que recién había caído entre los dos, como si de una
señal se tratase, la tormenta se había hecho más fuerte y el viento parecía
aullar una letanía incomprensible.
-¡Defiéndete!.- Gritó ella al ver como el chico de cabellos
turquesa no hacía más que evadir sus ataques.
-¡No lo hagas más difícil para los dos Valgarv!.- Insistió
al tiempo que le lanzaba un hechizo, que él no hizo más que bloquear.
-¿Es realmente esto lo que quieres Ame?.-
-¡Sabes que no lo es!, ¡No lo es!, ¡Y sin embargo... es lo
único que puedo hacer!.- Rompió en llanto.
-Pero debe haber algo... cualquier cosa...-
Y súbitamente ante un nuevo relámpago, el arma que ella
portaba resplandeció como dándole una nueva respuesta a todo.
-Hay algo...- Murmuró ella en un tono extraño.
Parpadeó, no logrando entender sus palabras, y sin embargo,
segundos después cuando había logrado comprender a que se refería ella, fue muy
tarde.
Oscuridad... Lluvia... Díganme ahora
Luna... Viento... Respóndanme ahora
Aves... Nubes... Díganme ahora
Olas... Sombras... Respóndanme ahora
-¡¡Ame, no!!.- La voz se impuso a los truenos, al rugir de
las olas y al aullar del viento.
Corrió para sostener un cuerpo ensangrentado con un puñal
enterrado en el pecho.
-Lo siento... sabes que soy una cobarde y... siempre lo
seré.
-¡Tonta!, ¡Es lo que eres!, ¡Una tonta!.- Rompió en llanto.
-Te amo... Val...- Susurró antes de desfallecer por
completo.
Y un lamento desesperado resonó, la luna, los relámpagos
iluminaron unas manos ensangrentadas que tomaban el puñal e imitaban la
anterior acción de la joven.
-Yo también te amo... Ame...-
Lejos... Lejos... En la distancia
¿Qué hay al final de mi viaje?
Lejos... Lejos... En la distancia
¿Qué hay al final de mi viaje?
Y así, ambas figuras perecieron en un eterno abrazo, del
que sólo la noche y sus astros, la playa y sus olas, la selva y su canto fueron
testigos, y el viento aulló una vez más, llorando.
Fin
L-sama... ¿¿Yo acabo de escribir eso O_O??. Ok, todo esto
es culpa de mi crisis suicida, lo sé ^^;;.
Y bueno, sé que es la cosa más ególatra del mundo dedicar
un fic entero a un personaje original, pero fue más por caprichito. De hecho
creo que este es uno de mis favoritos de toda la vida por la canción (es que yo
siempre he dicho que esa es una de las theme songs de Ame XD), la introspectiva
y el final Shakesperiano que le di ^_^UUUU.
¡Ah si!, Crédito a Naga-chan por la idea de poner a Val de
sirviente de Dolph, me encantó eso y decidí hacer buen uso de la idea. Por lo
demás creo que todo es producto de mi trastornada mentecita a excepción de la
canción que como todos sabemos es “Midnight Blue” interpretada por Hayashibara
Megumi-sama ^^.
Ya traía la idea desde hace una semana más o menos y por
una cosa u otra no lo había escrito, en fin, espero que les guste y ya saben a
dónde enviar todas sus amenazas ^_^. Y quisiera dedicar especialemente este fic
a todas aquellas personas depresivas que gozan de finales trágicos, suicidios,
angustia y todas esas cosas (you know who you are, ne? XD) y bueno, también a
Yukito que aunque en este momento estemos un poco mal, yo sé que las cosas se
van a mejorar, aishiteru koi! (No me odies por escribir de Val-chan =p XD).
Se despide Ame-chan suicida pero feliz XD.