Capítulo #6
De las
consecuencias de la Kouma Sensou
Aquello de Aoi me había afectado como
jamás creí, siempre había pensado que lo de Arashi y ella no
pasaba de una relación meramente laboral, después de todo se la
pasaban discutiendo la mitad del tiempo... pero al fin y al cabo,
eso ya no importaba.
Estaba furioso y al mismo tiempo, muy
lastimado... me ponía furioso el tener que admitir que estaba
lastimado y que a fin de cuentas ni siquiera tenía por qué
estarlo, me molestaba sobremanera toda la situación y ante todo,
me enfurecía que algo tan aparentemente insignificante y
estúpido me pudiera poner como estaba en esos momentos.
Decidí que lo mejor sería pasar un
tiempo en la biblioteca de Dynast-sama... días, meses.. años...
quizás décadas.. ¡Qué se yo!, No tenía ganas de hacer nada
ni verle la cara a nadie. (trago)
Uno de esos días, Ha Ou-sama me hizo
un regalo que sin duda alguna cambió mi vida: una de las
primeras copias de la Claire Bible.
Me dijo que era una especie de
premio por mi desempeño durante la guerra (aunque
sospecho que también lo hizo por el estado en el que me vio) y
así como a Sherra le obsequió la que antes fuera su
espada-mazoku, Dulgofa; a mi me entregó el libro que
contenía todos los conocimientos y hechizos que había dejado el
Dios Dragón Del Agua.
Sin dudarlo un instante, empecé a leer
el libro como un poseído... debo admitir que yo soy de esas
personas que no sueltan un libro hasta que lo terminan y esa no
sería la excepción.
El asunto es que leyendo la Biblia De
Claire, me encontré con cierto hechizo en particular que
parecía que lo habían hecho pensando en mi.
El hechizo en cuestión, consistía en
borrar los recuerdos de alguien. Desde un pequeñísimo detalle
hasta la memoria entera podían ser olvidados si se sabía usar
correctamente.
Aprendí el conjuro más pronto de lo
que pensé y aunque no estaba muy seguro de los efectos que
pudiera tener, me lo apliqué a mi mismo para olvidarme de todo
lo de Aoi, Arashi y junto con eso, también lo de la niña de mi
infancia. Estaba harto de cómo me sentía y esa era la solución
perfecta para mi problema.
Por esos días, y yo ya estando como
nuevo, pensé que no estaría mal volver al trabajo, a los viajes
y a mi vida como estaba antes de la guerra. Extrañaba divertirme
y aprender cosas nuevas y seguro que ahora habría mucho más que
ver.
Además, Sherra se quedaría en el
palacio con Dynast-sama y eso me tranquilizaba bastante.
Toda la guerra los había afectado
mucho a ambos, auque se negaran a admitirlo... sobre todo a
Sherra-chan, que había pasado de ser una niña ingenua y terca a
convertirse en una joven fría y dura como el mismo hielo.
Yo borré mi memoria, ella cambió su
manera de ser... ambos pasamos por circunstancias difíciles , y
aunque ella no me conocía, creo que ese fue uno de los hechos
que me hizo empezar a verla de otra manera e incluso empezar a
tomarle cariño.
Así, me fui de nuevo a recorrer el
mundo y a ver cómo le iba a la gente después de la Kouma
Sensou; desde luego, siempre de incógnito y solo, completamente
solo.
Recuerdo que en esa época fue cuando
empecé a dedicarme más tiempo a mi y a mis caprichos. Jamás me
olvidé del trabajo, pero fue hasta ese entonces que empecé a
comportarme y divertirme de lo lindo como mazoku.
Mis días transcurrían entre misiones,
chicas, alcohol y libros, muchos libros.
Lo mejor o lo peor, según se mire, fue
cuando Lord Dynast me encargó investigar a Maryuu Ou-sama, ahí
fue cuando mis verdaderas dificultades se presentaron. No con
él, pero si con sus sirvientes; y claro, todo hay que decirlo,
también fue cuando conocí a otra de las pocas personas que más
influirían en mi vida... cuando conocí a esa joven tan
especial.