Capítulo #3
"Y La Tortura Err... Fiesta ^^;; Comienza"
Dynast cayó con toda la cara en la nieve cuando al salir del palacio se encontrara con un trineo de renos.
Se acercó al vehículo que tenía un gran saco lleno de cosas y luego examinó a los renos uno por uno desde atrás. Tenían unos collares con algo escrito.
- Blitzen... Donner... Cupid... Comet... Vixen... Prancer... Dancer... Dasher... ¡¿Rudolph?!. ¡¿Qué clase de persona le pone ésos nombres a unos renos -__-?!.-
Entonces Rudolph le pisó la bota a Dynast lo más fuerte que pudo y rápidamente se dió la vuelta para disimular.
-¡¡ITAI!!. Reno estúpido... ¿Sabes que ésa nariz roja es ridícula?.-
El reno simplemente miró el atuendo de Dynast lo cual le provocó al Rey Supremo una enorme gota.
-¡¡Bien, bien, ya tuve suficiente!!. No sé que vayan a hacer ustedes pero yo tengo un compromiso muy importante que atender, me largo.-
Pero antes de que pudiera continuar caminando Rudolph ya lo había sujetado mordiéndolo por el saco del traje.
-¡¿De nuevo tú?!. ¡¡Déjame en paz!!. ¿Uh... qué es ésa nota que traes en el collar?. No la había visto antes.-
Dynast tomó la nota y comenzó a leer:
-Mi muy estimado Ha Ou, ¿Cómo te está yendo con mis niños?. Tengo el presentimiento de que les vas a agradar... Muy gracioso anciano -_-.Bueno, por si quisieras escapar permíteme decirte que podrás hacerlo en el momento que quieras... Si seguro, en cuanto tus molestos animalejos me suelten. Exacto, podrás escapar en el momento que quieras, será divertido ver la cara que pondrán todos cuando te vean aparecer con ésa ropa, HOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHO... ¡¿QUÉ?!.-
Fué entonces cuando el pobre Dark Lord se dió cuenta de que no podía quitarse el traje de encima con ningún tipo de magia.
-¡¡Viejo miserable, me las pagarás!!. Si, alguna Navidad de éstas tal vez puedas desquitarte, pero por ahora me permito informarte que hasta que no termines con las entregas no podrás quitarte ésa ropa. No te preocupes, los renos saben dónde ir y los regalos saldrán todos del saco. ¡Date prisa o no terminarás con todo y sólo tienes 24 horas!... ¡¡A mi nadie me da órdenes!!.- Luego pensó por unos instantes. -¡¿24 HORAS?!. HOHOHOHOHOHOHOHOHOHO así es, sólo tienes un día para lograrlo mientras le das la vuelta a los 4 universos. Bueno, creo que es todo lo que hay que decir colega, ¡Nos vemos el año que entra!. ¡¡FELIZ NAVIDAD HOHOHOHOHOHOHOHOHOHOHO.-
Dynast podía escuchar la risa de Santa resonar en su mente.
Desde luego que nada del jueguito le agradaba en lo más mínimo. Pero ése anciano tenía la autorización de L-sama para hacer todo ésto. ¡¡Además no pensaba vivir con ése ridículo traje rojo!!. Así que después de maldecir un poco más, se subió al trineo resignado.
Los renos no tardaron ni 2 milésimas de segundo en arrancar provocando que Dynast estuviera a punto de salirse del trineo.
-¡¡Hey renos idiotas, más lento que ésta cosa no lleva cinturones de seguridaaaaaaaaaaaad!!.-
Mientras tanto, en El Mar Del Caos, la celebración ya había comenzado. Un salón gigantesco se llenaba de personas que tomaban asiento en alguna de las tantas mesas que había en el lugar. Al frente había un gran escenario y el salón estaba decorado con velas, ornamentos, flores y decoración de todo tipo. Todos desde luego en colores verde, rojo, blanco, plateado y por supuesto, dorado.
-¡¡NAMAGOMI NO BAKA!!, ¡¡ALÉJATE DE MI!!.-
Por trigésimo octava vez en la noche Philia hacía uso de Mazo-sama en el pobre mazoku.
-Ya Philia, tranquilízate. Es inevitable que Xelloss esté con nosotros, recuerda que L-sama lo envió para que nos trajera aquí.- Dijo Lina tratando de calmar a la sacerdotisa quien sólo se cruzó de brazos y miró hacia otro lado indignada.
-Afortunadamente para todos, ya estamos aquí y yo me marcho a mi mesa, con su permiso.- Dijo Xel al tiempo que se alejaba sobándose el chichón de la cabeza.
-Ne Xelloss-san, ¿No vas a cenar con nosotros?.-
Zelgadiss le lanzó una mirada fulminante a Ameria en señal de que no diera más ideas al demonio.
-Gomen nasai Ameria-san, pero hoy me toca noche familiar ^_^. ¡Los veré en un rato!.-
-Vaya, quien diría que Xelloss en verdad disfrutara la Navidad.- Dijo Gourry rascándose la cabeza.
-¡Disfrutar la Navidad!. Si por mi fuera yo estaría en casa dormido en cama -_-. Bueno, al menos no soy el único demonio aquí.- Iba pensando Xelloss cuando se volvía a su mesa.
-¡¡Gourry-sama!!. ¡Sabía que ustedes también vendrían!.-
-¿Uh?.- Gourry se giró con su típica Cara de Gourry © para encontrarse con Sylphiel.
Lina suspiró entre frustrada y aliviada. Al menos no viene esa loca de...- Pero antes de que terminara la frase una risa chillona la interrumpió.
-¡¡¡HAHAHAHAHAHAHA!!!. ¿Lo ves Zang-chan?. Ellos tenían que estar aquí.-
-...Martina.- Terminó Lina al verla llegar colgada del brazo de Zangulus.
-Nos volvemos a encontrar Gourry. Te retaría a duelo pero no creo que sea el lugar ni el momento adecuados.-
-Ah si, seguro.- Asintió el tonto rubio mientras trataba de asimilar y recordar a toda la gente que estaba ahí.
-¿No estás contento Zel?. Ahora sólo faltaría que...-
-No Ameria, no lo menciones.-
Pero un sonido de cascabeles interrumpió al quimera.
-¡Hey Zel. Tanto tiempo!.-
El pobre Zelgadiss se desmayó al encontrarse la figura de Rezo frente a él.
-¡Zel!. ¿¡Zel estás bien?!.- Ameria se agachó para atenderlo.
-Yare, yare... jamás pensé que ése quimera fuera tan impresionable.- Dijo Xel al tiempo que se quitaba la máscara de Rezo y se volvía a alejar.
-¡¡VAL-CHAN!!.-
-Nani?.- Fué todo lo que el dragón antiguo alcanzó a decir antes de que tuviera a Ame y Philia tomándolo por cada brazo.
-¡¡Hey, suelta a mi Val-chan!!.-
-¡¿TÚ Val-chan?!. ¿Se te olvida quién ha cuidado de él todo éste tiempo?.-
-O-Oigan... me están lastimando...-
-¡¡Da igual!! ¡Ésta noche me toca a mi torturarlo Philia!.-
-¡Pero es Navidad y debe pasarla con su familia!.-
-Hey. Houston a la base, Houston a la base, ¿Me escuchan?.-
-¡Yo también soy su familia!.-
-¡No me digas!.-
-¡¡¡¡CON UN &?!$(=)/%@.com SUÉLTENME YA!!!!.-
Las dos sacerdotisas soltaron en seguida al pobre Val.
-Bien Ame-chan, pero tendrás que dejar que también pase un rato con nosotros.-
-¡¡YAY ^0^!!. ¡¡Arigatou Phi-chan!!.-
Val iba a renegar más pero de un momento a otro estaba siendo arrastrado a la mesa de los Metalliums por la ryumazoku.
-¡¡ON THE 8TH DAY
OF CHRISTMAS MY TRUE LOVE SENT TO ME EIGHT MAIDS A-MILKING, SEVEN
SWANS A-SWIMMING, SIX GEESE A-LAYING, FIVE
GOOOOOOOOOOOOOOOOOOLDEN RINGS, FOUR CALLING BIRDS, THREE FRENCH
HENS, TWO TURTLEDOVES AND A PARTRIDGE IN A PEAR
TREEEEEEEEEEE...!!.-
-Kaiiki ¿Te puedes callar de una vez?.-
La sacerdotisa negó con la cabeza. Iie Kaze-kun!!. ¿Acaso no sientes el espíritu de la Navidad en el aire?.-
Kaze miró a Kai con una gota enorme.
-Ya, ya Kaze-san.- Dijo Kurenai jalando de la manga de Kaze. Tal vez cuando Dolphin-sama regrese, Kai-san guarde silencio ^-^.-
Kaze dió otro suspiro de resignación al tiempo que miraba hacia la mesa de los Metallium, donde Kai Ou se pasaba el tiempo de su vida con Juu Ou.
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
-¡BAKA!.-
-¡KUJIRA!.-
Justo para esos momentos, Xelloss ya se iba acercando al lugar, quedaban dos sillas disponibles, la de Ame por supuesto y la de...
-¡¿VALGARV?!.-
Ame había llegado a la velocidad de la luz arrastrando al pobre dragón antiguo y sentándolo junto a ella.
-¡¡Xel-kun!!, ¡¡Mira quien está aquí ^__^!!.- Le gritó la chica al tiempo que señalaba a Val. -¡Consigue otra silla para que nos sentemos todos ^^!.-
Xelloss y Valgarv intercambiaron miradas asesinas.
-¡No gracias Ame-chan!. ¡Yo me sentaré con... con...!.- Miró alrededor tratando de encontrar a alguien.
-¡Me sentaré con Sherra ^_^!.-
Ame lo miró algo confundida. De acuerdo, ¡Nos vemos en un rato!.-
Xelloss sonrió asintiendo con la cabeza, ahora de verdad tendría que encontrar con quién sentarse. Comenzó a pensar mientras rodaba el salón.
-Lo que faltaba,
es Navidad, tengo que salir y convivir con todos ellos, ése
idiota de Valgarv se sienta en mi mesa... ¿Qué podría salir
peor?.-
-¡Hey Xel-chan!, ¿Es cierto que te vas a sentar con nosotros?. No creo que a Dynast-sama le agrade mucho.-
El mazoku simplemente se dió la vuelta y se dirigió a la mesa donde ya estaba sentado Nast.
-Sherra, por favor recuérdame no preguntar ¿Qué puede salir peor?, porque SIEMPRE hay algo que puede salir peor.-
-¿Se puede saber qué haces aquí Metallium?.- Dijo Nast al ver llegar a Xelloss a su mesa.
-Sore wa himitsu desu ^_^!.- Dijo Xel en su acostumbrado tono burlón, ya no estaba dispuesto a amargarse más la noche, así que por el contrario se divertiría a costa de los demás como de costumbre. ¡Eso si que era divertido!.
Sherra los miró con una gota. Creo que ésto no va a resultar nada bien -__-.- Entonces extendió otra silla y se sentó en medio de los dos. Tal vez así se calmarían un poco las cosas.