-Tal vez sea mejor ir
a ver si está bien.-
Yukito no podía
evitarlo, estaba preocupado y no sabía por qué, tal vez
tendría algo que ver con lo que había pasado ése día pero...
no, ahora que lo pensaba mejor, no era una preocupación, era
más bien una especie de ansiedad... un sentimiento que no sabía
como describir.
Eran alrededor de las
siete de la noche, ya estaba oscuro; el alter-ego de Yue venía
pensando todas éstas cosas cuando las figuras de dos personas
que caminaban por la acera de enfrente llamaron su atención.
-Sakura-chan...-
Murmuró muy quedo al reconocer a la niña.
-Muchas gracias por
acompañarme a casa de Tomoyo-chan ^-^.-
-No es nada.-
Respondió el niño quien traía una maleta enorme cargando.
Pero ya podrías haber medido tu equipaje. Parece que te
fueras a quedar un mes.-
-Lo siento
Shaoran-kun.- Rió la Card Captor. Al menos déjame
ayudarte un poco.-
-No hace falta...
además... Se sonrojó. -... me alegra que ya estés
mejor...-
Las voces de los
niños se desvanecieron tan rápido como habían aparecido. Iban
demasiado distraídos como para haber notado la presencia de
Yukito, quien se había detenido unos instantes a escuchar su
conversación.
Desde luego, el joven
Tsukishiro no era del tipo de personas que disfrutaran escuchando
las pláticas ajenas, pero los hechos... las personas... la
situación... sólo por ésta vez se permitió escucharlos.
-Yo también me alegro
Sakura-chan... por los dos.-
Y dicho esto sonrío y
retomó su camino. Había decidido ir a pie pues hacía una noche
magnífica y quería respirar la brisa nocturna... necesitaba
respirar la brisa nocturna.
-Aaaajum...
¿Quién... quién es?.- Una voz soñolienta respondió desde
dentro.
-Ehh... soy yo.-
-¡Yuki!.- El tono de
la voz cambió por completo y al instante la puerta se abrió
revelando el sorprendido rostro de Touya.
-Konban wa!.- Dijo
alegremente levantando la mano derecha en señal de saludo.
Touya parpadeó un par
de veces y con el brazo se frotó los ojos para cerciorarse de
que estaba despierto.
-Al parecer lo del
sueño no se te ha mejorado.-
-¿Eh?, ¡Ah,
disculpa!, ¡Pasa por favor!.-
El joven de ojos miel
entró y cuidadosamente se quitó los zapatos colocándolos en la
entrada.
-Pensé que no ibas a
venir.-
-Si,- Se puso los
zapatos para invitados. Pero después de todo, cambié de
opinión. ¿No te molesta?.-
-No, no te preocupes.
Si el monstruo hubiera sabido que a final de cuentas si ibas a
venir, seguro que se hubiera quedado.- Rió Touya. Hoy
cuando llegó, nos dijo que pasaría la noche en casa de Tomoyo y
se fue.-
-Ya lo sabía.-
-¿Eh?.-
Ambos chicos pasaron a
la sala y se sentaron.
-Cuando venía hacia
acá, ví a Sakura-chan con Li.-
-NANI??!!, ¡¿CON
ÉSE MOCOSO?!.-
Yukito rió divertido
ante ala reacción de su amigo. -¿Qué hay de malo en que la
acompañe a casa de Tomoyo-chan?. Después de todo ya oscureció
y es mejor que vayan juntos.-
Touya gruño cruzado
de brazos.
-¿Cuándo te vas a
quitar de encima ese complejo?.-
-No sé de que
hablas.-
-¡Tu complejo de
hermana!. Mira, justo ahora...-
-Cállate.-
-Odias que yo tenga la
razón, ne ^^?.-
-Sólo cállate.-
La discusión hubiera
continuado por un rato de no ser porque unas pisadas bajando los
escalones a toda prisa los sacaron de ésta.
-Tousan?.-
-Lo siento Touya-kun,
pero me acaban de llamar de emergencia en el trabajo. La persona
que debía dar una conferencia mañana temprano enfermó y me
pidieron que lo reemplazara, así que... ¡Ah Tsukishiro-kun!,
disculpa, ¡Buenas noches!.-
-Konban wa
Kinomoto-san.-
-Lo más seguro es que
para mañana en la tarde ya esté de vuelta. ¿Crees que tu y
Sakura-san puedan hacerse cargo?.-
-No te preocupes por
eso papá.-
-Y si hace falta, yo
también les ayudaré.-
-Muchas gracias
Tsukishiro-kun.- Fujitaka tomó su portafolios y les hizo adiós
con la otra mano. Mata ashita!.-
Un rato después,
ambos jóvenes se encontraban preparando la cena. Sólo sería
para ellos dos, pero con Yukito en casa debían cocinar para diez
personas al menos ^^;;.
Touya se estaba
haciendo cargo de freír unos fideos, mientras a Yukito le tocaba
picar la verdura.
¡Estoy
segura que eres correspondido Yukito-san, estoy segura!.
-¡Agh!, ¿De nuevo
estoy pensando en eso?.-
-¿Qué dices?.-
-¡No!, no es nada
To-ya...- Y continuó picando zanahorias.
-Vaya... parece que
después de todo si le tomé importancia.- Pensó
Yukito. Je, pero no puedo culparla. El día
de hoy fué muy valiente. ¿Será que me siento culpable?... pero
no podía mentirle... ¿Y si se fué a casa de Tomoyo por eso?...
¡Ah, pero qué tonto soy, es obvio que fue por eso!.-
El chico suspiró silenciosamente, para que su amigo no lo
escuchara.
-No puedes seguir con esto, ¡Sólo mírate, eres un cobarde!... un tremendo cobarde comparado a otras personas...-
Touya entonces se dió
cuenta de que Yukito se veía muy pensativo y lo estaba mirando
de reojo.
-Hey, ¿Pasa algo?.-
-¿Eh?.- Dijo Yukito
volviendo a la realidad... pero muy tarde. Itai!!.-
-¡Yuki!.- Touya dejó
los fideos para ir a ver si la cortada que se había hecho
Tsukishiro no era seria.
-No, no te molestes,
no es nada grave. Además fue culpa mía, estaba distraído.-
Dijo el chico con la mano en los labios.
-Al menos déjame
verla.-
Yukito bajó la mirada
algo apenado y le mostró la herida, de la que aún brotaba
sangre en cantidades considerables.
-¡¿Y dices que no es
grave?!. ¡Un poco más y te hubieras cortado el dedo entero.-
-No exageres ^_^, un
poco de alcohol y estará bien.-
-¡Alcohol!, Vaya
sádico que resultaste ¬¬.-
-No pensé que fueras
tan miedoso, je, je. ¿To-ya?.-
-Voy por vendas y esas
cosas.-
Como de costumbre, el
joven prefería evadir ese tipo de comentarios y salirse por la
tangente.
El resto de la noche
había transcurrido normalmente; bueno, casi, ya que por alguna
extraña razón, el día de hoy Yukito se encontraba muy
distraído.
O al menos, eso era lo
que Kinomoto creía, pero claro, tendría que haber estado en la
mente de su amigo para entender que más que distracción, Yuki
se encontraba muy ocupado pensando en muchas cosas... para ser
más exactos, en todo lo que había ocurrido ese día.
Por ahora, Touya
estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para conseguir que Yukito
respondiera al menos una pregunta bien.
-Muy bien, ¿Cuáles
son las características de los anhídridos?.- Bostezó el chico,
que aún seguía sin reponerse.
-Ehmm... ¿Anhídridos
dijiste?.-
-Hai.-
-Pues... ¿Paso ^^U?.-
-¡Muy bien!,
¡Suficiente!.- Ante el asombro de su compañero, Touya azotó el
libro de texto sobre la mesa.
-¿Se puede saber qué
demonios te ocurre el día de hoy?.-
-NNada.-
-No me digas.- Le
dirigió una mirada incrédula. Llevamos dos horas
estudiando y me has respondido una pregunta de cada siete que te
hago.-
-Pero To-ya, tú sabes
que la Química es TU punto fuerte, no el mío.- Comentó el
chico, tratando de atenuar la situación.
-Esa no es una excusa,
tú eres tan bueno como yo en ésa materia...-
-Pero las Matemá...-
-¡Tú tienes algo y
no quieres decírmelo!.- Afirmó Touya antes de que la frase
fuera terminada.
-Vaya... parece que
me conoces mejor de lo que creía.-
-¿Por qué crees
eso?.-
Touya dió un suspiro
de frustración. Si de verdad hubieras venido a estudiar,
no estarías tan distraído. Tú no eres así.-
Yukito bajó la mirada
y guardó silencio. No sabía que decir.
-¿A qué viniste
entonces?.-
-Bueno, yo... estaba
algo preocupado, ¿Sabes?... puedo ver que aún tienes mucho
sueño.- Los ojos de Yukito vagaron por la habitación de Touya
mientras hablaba.
-Pero tu no sabías
que Sakura y mi padre saldrían.- Bostezó Touya, dándose cuenta
de la mentira.
-¡Demonios!. Con
poderes o sin poderes sigues siendo igual de intuitivo.-
Se lamentó el chico mentalmente.
-Yukito.- Dijo en un
tono más serio. Tal vez no seamos amigos de mucho tiempo,
pero desde que te conozco te he contado todo sobre mi y tu has
hecho lo mismo conmigo... o eso creo. Puedo darme cuenta que algo
te preocupa y por lo visto no está entre tus planes decírmelo.-
-¡Nada de eso, no es
que no quiera contártelo!.- Se defendió.
-¿Entonces?.-
Yukito dió un hondo
suspiro al tiempo que ponía sus manos detrás de su cabeza y
miraba al techo, como buscando las palabras correctas para
hablar.
Touya parpadeó
extrañado, parecía algo serio.
Sin cambiar de
posición, Yukito se limitó a comentar: -Hoy, Sakura-chan me
confesó sus sentimientos.-
Desde luego, el joven
se quedó congelado ante éstas palabras. No esperaba una
respuesta así. No bromees.- Dijo, como esperando que en
realidad fuera una broma.
-No bromeo To-ya,
tienes una hermana muy valiente.- Yukito volvió a su anterior
posición, confirmando que hablaba muy en serio.
Touya rió nervioso.
Ese monstruo...-
¿Qué otra cosa
podía decir al respecto?. De un momento a otro se le habían
terminado las palabras, las ideas...
Sabía que preocuparse
era algo ridículo: Sakura era su hermana, y por mucho que
disfrutara molestándola, la verdad es que la adoraba. Siempre
había creído que lo de ella era algo fugaz, simple atracción
física o tal vez incluso cosa de magia, pero acababa de
comprobar que estaba muy equivocado. Sakura le había declarado
su amor a Yukito y eso no era cosa de nada.
Y Yukito... Yukito
había sido su mejor amigo desde hace pocos años, los
suficientes para llegar a conocerlo como a la palma de su mano...
¿O no?. Sabía que Yuki no estaba del todo interesado en Sakura,
pero también sabía que él sería incapaz de lastimarla; Yukito
sería incapaz de lastimar a cualquier persona.
Entonces... ¿Lo que
le preocupaba era que Yukito la hubiera correspondido o que la
hubiera rechazado?... si sólo hubiera prestado más atención a
su hermana los pocos minutos que estuvo en casa antes de
marcharse, seguro sabría la decisión de Yukito.
De nuevo, ¿Qué le
preocupaba?, que Yukito hubiera rechazado a Sakura lastimándola
sin querer o que hubiera aceptado y ahora...
-¿Entonces ya te
puedo llamar cuñado?.- Dijo en un tono disfrazado de broma, pero
que se veía a leguas que había sido más cínico que otra cosa.
-¿Eh?.-
-¡Que si aceptaste la
declaración de Sakura!.- Repitió algo molesto.
-¡Claro que no!.- El
tono de Tsukishiro también se hizo más agresivo.
-Que mal, con lo que
me hubiera gustado tenerte en la familia.- Touya era muy malo
disfrazando sus palabras.
Yukito prefirió
ignorar ese comentario, eran contadas las ocasiones en las que
discutía con su amigo y ahora no tenía la más mínima
intención de pelear, cuando Touya se aferraba a algo no había
quien lo hiciera cambiar de opinión y eso lo sabía muy bien.
Así que tomó aire con el fin de calmarse.
-Le dije que tal vez
lo que sentía por mi era un sentimiento que había confundido
con amor y que además había alguien más a quien yo quería,
que no sabía si esa persona me correspondía pero eso no me
importaba.-
De nuevo Touya
enmudeció.
-Ella me dijo que
estaba segura que esa persona sentía lo mismo por mí. Y que si
algún día se atrevía a hacerme daño, ella me defendería.-
Sonrió al recordar las dulces palabras de Sakura.
-Ja, ja, no me hagas
reír.-
Ésta vez se lo había
ganado, basta de comentarios agresivos escondidos en palabras
agradables. Fin de la discusión y punto final.
Kinomoto había
entendido el mensaje a la perfección cuando Yukito volvió a
tomar el libro de texto con la intención de volver al estudio.
Siendo tan orgulloso, el hizo lo mismo y por unos minutos que
parecieron una eternidad el silencio volvió a reinar en la
habitación.
-Dime una cosa, ¿Por
qué le diste tus poderes a esa persona?.- No quería decir eso,
pero estaba muy molesto, más que molesto dolido y no pudo callar
más.
-¿A esa persona?.-
Murmuró Touya sin despegar la mirada del texto.
-¡A Yue!, ¡¿Por
qué le diste tus poderes?!.-
-Porque debía
hacerlo.- Era obvio que Touya también estaba molesto.
La gota que derramó
el vaso, sin decir más Yukito empezó a recoger sus cosas a una
velocidad impresionante, y con la misma destreza guardó todo en
su mochila. Se puso de pie dispuesto a marcharse.
Su amigo desde luego
se dió cuenta cuál era la intención de Yuki, marcharse.
Perfecto, estaría mejor solo, así podría dormir y... ¡¿A
quién engañaba?!, ¡Claro que quería detenerlo y decirle que
no se fuera!, disculparse, pero lo más que su orgullo le
permitió hacer fué volver a dejar el libro sobre la mesa y
murmurar el nombre del chico.
Yukito se detuvo en la
puerta, de espaldas a Touya. Tu hubieras preferido que me
quedara con Sakura-chan, ¿Verdad?.-
-Yuki...-
El chico entonces se
volteó y dirigió a Touya la mirada más severa que pudiera
existir... esos ojos grandes que siempre se mostraban dulces y
amables, ahora miraban llenos de rencor, ira y ¿Dolor?.
-Tampoco vas a
responder eso ¿Eh?, lo supuse.- Dijo irónico volviéndose a la
puerta. Que te mejores, adiós.-
Pero justo antes de
que pudiera salir de la habitación, una mano en su hombro lo
detuvo.
-Lo hice porque no
quería que desaparecieras.-
Yukito se giró para
ver al dueño de las palabras, aún incrédulo de lo que había
escuchado.
-To-ya...-
-Por esa razón le dí
mis poderes a Yue, para que pudieras seguir viviendo.-
-Pero tus poderes...-
Yukito volvió a dejar la mochila en el suelo inconscientemente.
-¡Mis poderes de nada
importan si no puedo verte!, ¡Si no puedo estar más a tu lado!,
¡No tienes idea de cuánto vales para mí y no imagino mi vida
sin tí!.- Y de un momento a otro abrazó a Yukito con todas sus
fuerzas, parecía que en cualquier momento rompería en llanto.
Yukito devolvió el
abrazo, también al borde de las lágrimas. Abrazando a Touya
como si no quisiera apartarse de él nunca jamás, y hundiendo su
cara en el cálido pecho de Touya susurró:
-Sakura-chan tenía
razón... parece que después de todo si soy correspondido...-
Súbitamente, los ojos
de Touya que habían permanecido cerrados se abrieron
sorprendidos.
-ToTo-ya...-
Dijo Yukito al sentir que el chico rompía con el abrazo para
terminar con ambas manos sobre sus hombres, y sus hermosos ojos
color avellana clavados en la mirada miel de él.
Touya suavemente
retiró los lentes de Yukito y los colocó en un repisa cercana,
sin siquiera despegar la mirada por unos instantes.
Yuki se ruborizó sin
querer pero antes de que pudiera decir nada sintió como unos
cálidos labios se presionaban contra los suyos. El suave roce de
los labios de Touya hizo al chico sentir como si una fuerte
corriente de energía corriera por todo su cuerpo, provocándole
cerrar los ojos mientras devolvía el beso tiernamente. No
hacían falta las palabras para decirse lo que sentía el uno por
el otro, no, las palabras no eran capaces de traducir lo que sus
corazones decían con fuertes y precipitados latidos.
Touya abrió
lentamente los ojos, aún algo adormilado, los primeros rayos del
sol eran responsables de que despertara. Una dulce sonrisa se
dibujó en su rostro al ver a la persona que dormía profunda y
plácidamente sobre su pecho.
Acarició dulcemente
su frente, desordenando un poco su cabello color de luna.
Yukito gimió casi en
un suspiro al sentir las caricias de su amado, pero sin
despertar.
Touya volvió a
sonreír y dijo en voz muy baja.
-Parece que ahora lo
del sueño no se te mejorará a ti tampoco.-
*~*~*~*
¡Whoa!, ¡Mi primer
yaoi O_O!.
¿Debería alegrarme o
ponerme a llorar ^^U? *gotanic* creo que con este fic me
comprobé a mi misma que en verdad me he vuelto una fanática del
género ^^;;.
Y ahora que lo veo, en
verdad estoy sorprendida... cuando me enteré de la
aparente relación Touya-Yuki casi me muero y hoy
acabó de hacer mi primer fic de CCS con ellos dos de pareja
protagónica ^^UUUU, las vueltas que da la vida, ne?.
Pues eso, no sé que
más decir, en lo personal creo que para ser mi primer yaoi no
quedó nada mal (de hecho me encantó =^^=!!! XDDD), y ojalá a
ustedes les haya gustado tanto como a mi ^_^. Recibiré con mucho
sus opiniones en mi mail y ni se molesten en mandar quejas que
esas las ignoro (¿Por qué me gustará tanto repetir eso
>D?).
~Ame-chan~